Cuando Netflix anunció que Robert De Niro protagonizaría su primera serie, Día Cero (Zero Day), las expectativas se dispararon. ¿Quién no querría ver al legendario actor metido en la piel de un expresidente de los Estados Unidos enfrentándose a un ciberataque devastador? La premisa era potente: conspiraciones, enemigos internos y un reparto de lujo con nombres como Lizzy Caplan, Angela Bassett y Jesse Plemons. Pero, tras su estreno el 20 de febrero de 2025, la serie ha generado opiniones tan polarizadas como un debate político en Twitter.
Por un lado, hay quienes la defienden a capa y espada. Críticos como Lucy Mangan de The Guardian la califican de "asombrosamente entretenida", destacando la actuación de De Niro, quien, a sus 81 años, demuestra que sigue siendo un titán de la interpretación. Sophie Butcher de Empire también aplaude su relevancia política y su impecable producción, mientras que Álvaro Cueva de Diario Milenio la compara con la primera temporada de House of Cards, calificándola como "contundente y demoledora".
Pero no todo es aplauso y gloria. Otros críticos han sido mucho más duros. Steven Scaife de Slant no se anda con rodeos y la llama "espantosamente fea", mientras que Nick Hilton de The Independent asegura que ni siquiera De Niro puede salvarla de un guion flojo y una trama predecible. Alison Herman de Variety va más allá, describiéndola como "una chapuza plana y sin sentido". Y sí, hay consenso en algo: el reparto es excelente, pero el guion no está a la altura.
¿Y el público? Bueno, ahí la cosa cambia. Con una puntuación de 6,2 en FilmAffinity, parece que los espectadores están más dispuestos a perdonar sus fallos. Al fin y al cabo, la serie tiene ganchos irresistibles al final de cada episodio y un ritmo que, aunque irregular, logra mantener el interés. Además, el tema del ciberterrorismo y las conspiraciones políticas sigue siendo tan actual que resulta difícil no engancharse.
En resumen, Día Cero es una de esas series que amas o detestas. Si buscas un thriller político entretenido y no te importa que abuse de algunos clichés, probablemente la disfrutarás. Pero si esperabas una obra maestra al nivel de The West Wing o House of Cards, puede que te lleves una decepción. ¿Nuestra recomendación? Dale una oportunidad y decide por ti mismo. Al menos, siempre es un placer ver a De Niro en acción, incluso cuando el guion no está a su altura.