La caligrafía no solo es una herramienta de comunicación, sino también una ventana a nuestra personalidad y un recurso clave en investigaciones legales. Hoy, Koldo García, exasesor del exministro José Luis Ábalos, ha sido sometido a una prueba pericial caligráfica en el Tribunal Supremo. El objetivo: determinar si ciertos documentos que lo vinculan con la preadjudicación de obras a cambio de comisiones fueron escritos por él. Para ello, García tuvo que realizar un cuerpo de escritura, un texto y una firma, que serán analizados por expertos.
La prueba pericial caligráfica es un análisis técnico que busca determinar si un texto o firma fue realizado por una persona específica. Los peritos calígrafos analizan aspectos como la presión del trazo, la inclinación, el tamaño de las letras, la cohesión entre ellas y hasta los espacios en blanco. Según los expertos, esta técnica tiene una fiabilidad cercana al 90% cuando se trabaja con documentos originales. Sin embargo, si se utilizan fotocopias o imágenes, la precisión disminuye considerablemente.
En el caso de Koldo García, los peritos buscarán similitudes y diferencias entre los documentos presentados como prueba y el cuerpo de escritura realizado en el tribunal. Aunque es posible intentar falsificar la propia letra, los peritos están entrenados para detectar simulaciones. Aspectos como la oscilación del trazo o la cohesión de las letras son extremadamente difíciles de imitar con precisión.
Más allá del ámbito legal, la caligrafía también puede revelar rasgos de nuestra personalidad. La psicografología, una disciplina que estudia la escritura para analizar el carácter de una persona, sostiene que detalles como el tamaño, la inclinación y la forma de las letras pueden reflejar aspectos de nuestro comportamiento y emociones.
Por ejemplo:
Aunque se puede intentar simular la propia escritura, los peritos calígrafos tienen herramientas para detectar estas manipulaciones. La presión del trazo, la velocidad de escritura y la cohesión entre letras son parámetros que suelen mantenerse constantes en una persona, incluso cuando intenta alterar su estilo. Además, los espacios en blanco y la distribución en el papel también aportan información valiosa.
En el caso de Koldo García, los expertos analizarán todos estos elementos para determinar si los documentos presentados como prueba fueron realmente escritos por él. Este caso no solo pone en evidencia la importancia de la pericia caligráfica en el ámbito judicial, sino también cómo nuestra escritura puede ser un reflejo de quiénes somos.
La caligrafía es mucho más que un medio de comunicación; es una herramienta que puede desvelar secretos tanto en el ámbito legal como en el personal. Ya sea para resolver un caso judicial o para entender mejor nuestra personalidad, nuestra escritura tiene mucho que decir. ¿Qué crees que dice la tuya sobre ti?